Yo como de todo. Creencias sobre nutriticón

Comodetodo

Nadie está bien alimentado si come exclusivamente lo que se puede comprar en un supermercado. Cuando pregunto a mis clientes sobre su alimentación, me suelen contestar con creencias que distan mucho de ser objetivas. La más extendida de ellas es “me alimento bien porque como de todo”. Lamentablemente, “de todo” incluye cantidades apreciables de bollería industrial, pan blanco, grasas trans, azúcar, aditivos alimentarios, lácteos, huevos y carnes contaminados por antibióticos y hormonas, alimentos precocinados… Cuando profundizo en sus hábitos alimenticios, “de todo” no incluye alimentos ecológicos ricos en nutrientes, algunos tan preciosos como los cereales integrales (avena, arroz, mijo, espelta, alforfón), semillas oleaginosas como las pipas de calabaza, de girasol o de sésamo, desconocen los alimentos vegetales ricos en proteínas como la soja y sus derivados y el seitán, y la variedad de frutas y verduras que consumen es demasiado baja como asegurar la cantidad óptima de fitonutrientes, vitaminas y minerales.

En el artículo anterior, Creencias sobre complementos nutricionales, analizábamos cómo los alimentos han perdido su carga en nutrientes durante las últimas décadas. ¿Pero eso tiene una repercusión real sobre nuestra salud?

Hoy en día ya se habla de la “malnutrición de tipo B”, concepto acuñado por la OMS en marzo de 2006 que hace referencia a la carencia general de nutrientes que presentan los alimentos en los países industrializados y se diferencia de la malnutrición que se da en los países en vías de desarrollo donde no toda la población tiene acceso a una alimentación adecuada. De este modo, encontramos que los déficits de nutrientes más extendidos son: hierro, yodo, vitaminas D, A, E, B12, calcio, magnesio y ácidos grasos omega 3. Tomemos el ejemplo del hierro.

Según la OMS, la deficiencia de hierro es el trastorno nutricional más extendido en el mundo, también en los países industrializados. Se estima que afecta al más 30% de la población mundial, sobre todo mujeres, embarazadas y niños en edad preescolar. No todas las anemias se deben a una ingesta baja en hierro, sino que puede ser causada por dificultades en su asimilación debido a inflamación intestinal o por carencias de otros nutrientes que intervienen en su metabolismo, como por ejemplo la deficiencia de vitamina B9 o ácido fólico, vitaminas B6, B12, E, A, C, proteínas y cobre. Curiosamente, muchos de estos nutrientes son también deficitarios en la población general. Por eso, yo recomiendo tomar complementos multivitamínicos multiminerales orgánicos y ecológicos que, además de hierro, contienen todos los nutrientes necesarios para metabolizarlo y asimilarlo correctamente, generando una sinergia que aumenta su eficacia.

Todos podemos elegir entre comer “de todo” y tomar alimentos nutritivos y complementos que nos ayuden a mantenernos sanos. ¿Que cuestan más dinero y requieren informarse y cambiar hábitos? Sí, pero merece mucho la pena aumentar nuestra calidad de vida y librarnos de las llamadas enfermedades de la civilización, que trataremos en artículos posteriores .

Referencias

Michael C. Latham. Nutrición humana en el mundo en desarrollo. Colección FAO. Alimentación y nutrición Nº 19. Roma 2012. http://www.fao.org/docrep/006/w0073s/w0073s00.htm#Contents

http://www.who.int/vmnis/database/anaemia/anaemia_status_summary/en/

Bertini, C. 2006. UN Standing Committee on Nutrition Chair – Thirty Third Session of the Standing Committee on Nutrition Tackling the Double Burden of Malnutrition: A Global Agenda, Geneva International Conference Centre, Geneva, Switzerland www. unsystem.org/ SCN/Publications/AnnualMeeting/SCN33/FINAL%20 REPORT%2033rd%20SESSION.pdf

 

Un comentario sobre “Yo como de todo. Creencias sobre nutriticón

  1. Muy interesante. Tenemos una idea equivocada de lo que es comer bien, con comer “un poco de todo”. Con una agricultura más preocupada por producir cantidad que por la calidad de estos alimentos, “comer de todo” como bien dices, no es suficiente. Hace tiempo leí un articulo que ponía en evidencia la abismal diferencia de nutrientes entre ellos el hierro y el calcio entre un alimento convencional y uno ecológico, los resultados eran sorprendentes. Estoy de acuerdo en que tenemos que poner más consciencia en nuestra alimentación para disfrutar de una vida plena.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s